Año nuevo, retos nuevos

Año nuevo, retos nuevos

06-01-16

La Acción Ciudadana Frente a la Pobreza se propone para este año mantener las exigencias y propuestas presentadas ya para el acceso efectivo a la salud, para la mejora de los salarios mínimos y para los mecanismos de participación ciudadana, transparencia y rendición de cuentas en el uso del presupuesto. También incursionar en nuevos temas para eliminar las barreras que generan pobreza y desigualdad. El año 2016 presenta nuevos retos y nuevas oportunidades para incidir en la agenda pública frente a la desigualdad y la pobreza. La Acción Ciudadana Frente a la Pobreza se propone para este año mantener las exigencias y propuestas presentadas ya para el acceso efectivo a la salud, para la mejora de los salarios mínimos y para los mecanismos de participación ciudadana, transparencia y rendición de cuentas en el uso del presupuesto. Así como incursionar en nuevos temas para eliminar las barreras que generan pobreza y desigualdad. La agenda 2016 que proponemos a la sociedad mexicana tiene tres grandes líneas o macro – objetivos:

  1. Transformar la economía de influyentes en una economía incluyente.
  2. Transformar los programas paternalistas y clientelares dispersos, en un “Piso” básico universal de protección social para el ejercicio de derechos sociales.
  3. Transformar la opacidad y el dispendio en mecanismos de gobernanza, transparencia y rendición de cuentas en el presupuesto.

Compartimos algunas de las acciones y temas prioritarios en cada una de estas grandes líneas y al final incluimos una cuarta línea relacionada con la construcción de agendas territoriales a nivel comunitario, municipal y estatal. 1. Economía incluyente La raíz de la permanencia e incremento de la pobreza en México se relaciona con la política económica y los bajos ingresos de la población. Los datos oficiales más recientes muestran que más de la mitad de la población carece de ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades básicas (53%). Son 63 millones 800 mil personas. Entre ellas, hay 24 millones 600 mil personas que carecen de ingreso suficiente para adquirir una canasta alimentaria. Viven en pobreza extrema por ingresos y son la quinta parte de la población (21%). Construir una economía incluyente requiere un gran acuerdo nacional que modifique políticas fiscales, laborales, salariales. Para avanzar en este campo, nos proponemos las siguientes líneas de acción en 2016:

  • Promover y visibilizar buenas prácticas de asociación entre iniciativa privada y empresas sociales como vía de desarrollo productivo frente a la pobreza a través de la economía social.
  • Impulsar el ajuste al salario mínimo sobre la línea de pobreza y promover el debate sobre las condiciones para la mejora salarial de las personas trabajadoras de menores ingresos y su relación con la productividad.
  • Proponer formas efectivas para impulsar la inserción laboral y productiva de jóvenes y mujeres, especialmente de quienes viven en hogares en pobreza y zonas de alto rezago social.
  • Mantener la exigencia de reestructuración de los programas “productivos” y la eliminación de los subsidios “productivos” regresivos que se canalizan a grandes terratenientes.

2. “Piso” universal de protección social para el ejercicio de derechos sociales La otra dimensión de la pobreza y la desigualdad en México es la permanencia de las carencias sociales. La carencia con más incidencia tiene también raíz económica: es la carencia de seguridad social, que en México está vinculada al régimen laboral. Casi seis de cada diez personas carece de seguridad social, son 70.1 millones de personas. Pese a ser compromiso de campaña, la agenda para construir un sistema de seguridad social de cobertura universal ha sido abandonada totalmente por el gobierno federal. También se ha minimizado la agenda para lograr la cobertura universal de salud que constituye un mandato legal que debió lograrse en 2010. En 2014, aún el 18% de la población, 20 millones de personas, carecían de afiliación a servicios de salud. Hay una gran correlación entre los factores de la pobreza y la desigualdad y la carencia de servicios de salud y seguridad social.

 

La segmentación del sistema de salud y de la seguridad social requiere una respuesta de fondo para construir un sistema universal integrado, un “piso” universal que garantice protección social al conjunto de la población, independientemente de su condición laboral o contrato de trabajo. Por ello, hemos priorizado la mejora de los servicios de salud como un paso inicial, urgente e imprescindible para construir ese “piso” común que garantice derechos sociales básicos. La agenda en este campo tiene como horizonte un sistema universal de protección social que a su vez, tiene como uno de sus pilares un sistema integrado de salud, con cobertura de toda la población. Lograr la cobertura universal es urgente, pero también mejorar la calidad para el acceso efectivo a la salud. El Primer Reporte Ciudadano sobre Calidad y Acceso Efectivo a la Salud presentado por la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza en Noviembre pasado, muestra que no basta la afiliación y que hay serios problemas de atención. Los recursos crecientes que se han destinado a la provisión de los servicios de salud, especialmente para población no derechohabiente de la seguridad social, no se han traducido en una mejora equivalente en la calidad de los servicios. Los desniveles de atención y la mala calidad que se concentra en las zonas de mayor pobreza resultan alarmantes. La agenda incluye propuestas de mediano y de corto plazo como:

  • Ampliación de cobertura de población y de intervenciones en el Sistema de Protección Social en Salud (Seguro Popular).
  • Transparentar la asignación y aplicación de recursos para la salud hasta el destino final para la prestación de los servicios, con información completa, clara y desglosada por unidad de salud en formato de datos abiertos.
  • Establecer la obligatoriedad de alimentar el sistema de indicadores de calidad por unidad de salud.
  • Dar autonomía al “aval ciudadano” y conectarlo a una instancia de participación ciudadana para que funcione como contraloría social.

Por nuestra parte, estamos en los preparativos para realizar un nuevo ejercicio de observación ciudadana en las unidades de salud de las zonas de mayor rezago social y promover procesos de mejora en la atención en las jurisdicciones y unidades con mayores problemas de calidad para el acceso efectivo con los resultados del primer ejercicio. 3. Mecanismos de participación ciudadana, transparencia y rendición de cuentas Una de las causas inmediatas y evidentes de permanencia de la pobreza es la corrupción, el dispendio y la falta de efectividad de los programas supuestamente destinados a enfrentarla. La “programitis” o proliferación de programas sociales constituye una de las manifestaciones más evidentes de falta de efectividad. CONEVAL ha alertado sistemáticamente sobre la dispersión y multiplicación de programas con poca o nula efectividad. A esto se suman los sesgos electorales y clientelares de muchas de estas intervenciones, que además resultan paternalistas y verticales. La cultura de la evaluación no ha logrado transformar de manera suficiente los problemas de los programas y su dispersión. Por ello, la Acción Ciudadana propone tres medidas complementarias indispensables para enfrentar el clientelismo y la dispersión de programas sociales:

  • Un padrón único de beneficiarios como vía exclusiva y obligatoria de acceso a programas y subsidios sociales destinados a personas y hogares en condición de pobreza, vulnerabilidad y otras formas de exclusión social, administrado por una entidad ciudadanizada, con capacidad técnica.
  • La obligación de todos los programas sociales –de los tres órdenes de gobierno- de transparentar la información sobre la aplicación de sus recursos, sus destinatarios (beneficiarios) y sus resultados en formato de datos abiertos, conforme a los más altos estándares de Gobierno Abierto.
  • El fortalecimiento y ampliación de atribuciones de la contraloría social como instancia de supervisión ciudadana de programas y obras sociales, con recursos suficientes y autonomía garantizada por su vinculación directa y efectiva con el Comité de Participación Ciudadana previsto en el Sistema Nacional Anticorrupción.

4. Fortalecimiento de articulaciones territoriales con agenda compartida La construcción de la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza como movimiento amplio y espacio de participación ciudadana tiene una dimensión territorial esencial. En 2016 nos proponemos fortalecer los procesos de articulación territorial a nivel de Estados o Municipios, mediante la unión de esfuerzos de organizaciones civiles y grupos ciudadanos en torno a una agenda compartida en torno a los tres grandes líneas anteriores. En particular, resulta relevante promover esfuerzos de incidencia en algunos de los estados con mayor pobreza donde se realizarán elecciones locales en 2016 como Puebla, Oaxaca, Veracruz o Hidalgo. Así como en lugares con nuevos gobiernos que puedan adoptar algunas de las propuestas de esta agenda, como sería deseable en Guerrero, Jalisco o Nuevo León. El avance de esta agenda dependerá del empuje de la ciudadanía y de las organizaciones de la sociedad civil. Por eso debemos articularnos y te invitamos a participar. El primer paso para participar es registrarte en www.frentealapobreza.mx y así quedar vinculados. El registro establece la adhesión inicial a estos objetivos y a esta agenda de propuestas y exigencias.   @FrenteApobreza