Innovación frente a la pobreza desde lo microrregional

Innovación frente a la pobreza desde lo microrregional

Por convocatoria del Banco Mundial y del Gobierno del estado de Oaxaca, el pasado 5 y 6 de septiembre participamos en el “Seminario Internacional de Intercambio de Experiencias Intermunicipales para el Desarrollo Territorial”, realizado en la ciudad de Oaxaca.

 

Los invitados internacionales que presentaron sus experiencias en el Seminario son:

 

Rimisp, Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Chile);
Mancomunidad PUCA (Honduras);
Mancomunidad de Municipios del Sur del Sur de Lempira MOCALEMPA (Honduras);
Unidad Técnica Intermunicipal del Suroeste de Lempira MANCOSOL (Honduras);
Asociación de Municipios del Lago de Yojoa y su Área de Influencia AMPROLAGO (Honduras);
Coordinación Nacional del Programa Mesoamérica sin Hambre (Honduras);
Instituto de Estudios Peruanos IEP (Perú);
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

 

También se presentaron experiencia nacionales por parte de:

 

Universidad Iberoamericana campus Ciudad de México;
Centro de Investigaciones Económicas, Administrativas y Sociales del IPN (CIECAS);
Junta Intermunicipal del Medio Ambiente para la Gestión Integral de la Cuenca Baja del Río Ayuquila, Jalisco (JIIRA);
Junta Intermunicipal Biocultural de Puuc, Yucatán (JIBIOPUUC);
Centro de Estudios de Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados;
Municipios de Villa Etla, San Pablo Huitzo, Santiago Suchilquitongo, Guadalupe Etla, Nazareno Etla, San Lorenzo Cacaotepec, San Felipe Tejalapan, Santo Tomás Mazaltepec, San Francisco Telixtlahuaca, San Jacinto Amilpas, San Miguel Etla, Huajuapan de León;
Coordinación General del Comité Estatal de Planeación para el Desarrollo de Oaxaca (COPLADE); la Secretaría de Finanzas (SEFIN); Subsecretaría de Planeación y Programación de Obra (SINFRA), la Coordinación General de Planeación y Evaluación para el Desarrollo Social de Oaxaca (COPEVAL) del Gobierno del Estado de Oaxaca;
Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU); la Dirección General de Desarrollo Regional (FAIS) de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) del Gobierno Federal.

 

El modelo de desarrollo microrregional es el marco de referencia para focalizar territorialmente las acciones de política pública debido a su potencial como herramienta de planeación que facilita la identificación de problemas comunes y contribuye a sumar consensos para disminuir, principalmente, las problemáticas ambientales y sociales.

 

Este modelo adquiere relevancia para fines de planeación del desarrollo económica y social, puesto que permite agrupar municipios que enfrentan problemáticas y realidades similares en términos de recursos naturales, actividades económicas, esquemas de organización y patrones culturales, entre otros aspectos.

 

La planeación microrregional parte de la unidad básica denominada “Microrregión”, que agrupa a varios municipios que comparten características similares en términos de problemáticas y carencias, recursos naturales, actividades económicas, esquemas de organización y patrones culturales, entre otras; y la utiliza como una referencia espacial y estratégica para la gestión de proyectos y acciones cuyos impactos, beneficios y ejecuciones rebasan el ámbito municipal, y por tanto requieren la participación de los diferentes actores involucrados en la microrregión.

 

Es ahí donde radica la importancia de la focalización e integración de la planeación en diferentes niveles territoriales, pues al generar las condiciones para asociar intereses comunes, se disminuyen las inequidades microrregionales. Así, la planeación microrregional rompe con este esquema y genera un círculo virtuoso al constituir microrregiones fortalecidas con la participación social, privada y gubernamental, facilitando su articulación.

 

El modelo de microrregiones es una referencia especialmente útil para elaborar proyectos y acciones con un impacto territorialmente focalizado, tales como: carreteras secundarias, unidades médicas de primer nivel, así como proyectos productivos de mediana escala, entre otros.

 

Es posible hacer del mundo un lugar mejor. Aunque no sea mañana, sí lo será en un futuro que está a nuestro alcance. Sin embargo, para que el futuro sea distinto, será crucial no reproducir los errores del pasado.

 

El modelo de microrregiones permite a todos los actores involucrados en el proceso crear conciencias, hacerlo mediante el diálogo abierto y pasar a la vía activa para hacer frente a los desafíos que presentan la pobreza y la desigualdad.

 

Desde Acción Ciudadana Frente a la Pobreza estamos convencidos que este modelo representa una gran oportunidad que, combinándose con un enfoque basado en evidencia, orientado a resultados, pero sobre todo, conectado en todo momento con las necesidades reales de las personas, tiene un alto potencial de transformación para mejorar la vida de las personas; por ello, en adelante seguiremos trabajando para impulsar de manera decidida esta agenda.