Uso electoral de la pobreza:el caso Edomex

Uso electoral de la pobreza:el caso Edomex

La campaña a gobernador en el Estado de México en 2011 innovó en el uso electoral de los programas sociales al repartir las tarjetas “La Efectiva”. Los datos recientes de Coneval muestran que 12 de los 15 municipios donde hubo mayor aumento de personas en pobreza por ingresos entre 2010 y 2015, se ubican en el Estado de México.

La “Efectiva” no lo fue. No frente a la pobreza. El Edomex es el estado con mayor cantidad de personas en pobreza. En 92 de los 125 municipios de esa entidad se incrementa la pobreza por ingresos. El incremento neto es de 2. 5 millones de personas entre 2010 y 2015.

De los 15 municipios con mayor crecimiento en cantidad de personas en pobreza, los 12 ubicados en el Edomex son: Ecatepec, que suma casi 355 mil personas más; Ixtapaluca, incrementa 187 mil, Toluca 179 mil, Naucalpan 147 mil, Chimalhuacán casi 141 mil, Tlalnepantla 123 mil, Tecámac 119 mil, Chalco 103 mil, Tultitlán 98 mil, Valle de Chalco casi 96 mil, Nicolás Romero 86 mil, Chicoloapan 75 mil más.

Los otros tres municipios con mayor incremento de personas en pobreza por ingresos son Puebla (4º lugar) que incrementa 149 mil, Zapopan (10º lugar) que incrementa 99 mil e Iztapalapa (14º lugar) que incrementa 75 mil. El incremento no puede ser atribuido al crecimiento poblacional. El promedio de crecimiento de la población en esos 12 municipios es 18% entre 2010 y 2015.

El promedio de crecimiento de personas en pobreza por ingresos en esos mismos 12 municipios es de 60% en el mismo periodo. Tampoco se explica por reducción de recursos del presupuesto estatal. En 2013 la línea “gobierno solidario” tenía presupuesto de 99 mil millones de pesos (mdp). En 2017 para esa línea supuestamente dedicada a acciones sociales, se presupuestaron más de 146 mil mdp.

El gasto social con sesgos y sin transparencia parece estar dedicado más al clientelismo político que a hacer frente a la pobreza o a la promoción de los derechos sociales. El sesgo político del gasto social y el uso electoral de los programas sociales —cada vez más evidente y con mayor cinismo— se constituye ya en una de las causas de la permanencia de la pobreza en todo el país y en particular en el Edomex.

Urge detener esta tendencia. Gastar más en programas sociales sin resultados mina la cohesión social y la democracia. Aunque lucrar con la pobreza es un delito, la autoridad electoral lo permite. El tribunal electoral ha autorizado el uso de tarjetas que compran el voto de quienes viven en pobreza. La Fiscalía Especializada para Delitos Electorales ha sido poco ecaz. No hay consignaciones por uso electoral de programas. El camino es otro.

Urge una política social de Estado, para crear un sistema de protección social con enfoque de derechos. Con un “padrón único de beneciarios” real. El padrón no es una base de datos o repositorio nal. Se requiere un Registro Ciudadano Nacional que sirva para asignar todo tipo de transferencias y subsidios, en efectivo o en especie, de los tres órdenes de gobierno. Que sea vía obligatoria de acceso.

Así se genera un freno total a la discrecionalidad y el sesgo político en programas sociales. Aun cambiando la ley ahora, el padrón no estaría listo para esta elección. Pero eso no quita la urgencia. Es indispensable para el nuevo gobierno. Además legislar puede ser un buen primer paso para detener la tendencia. Permite un real “blindaje de programas sociales”. Y sirve para cambiar la imagen que posibilita la compra y coacción del voto. Hay que intentarlo.

(Los datos de pobreza son de Coneval y se refieren a población con ingreso inferior a línea de bienestar. Datos de presupuesto son del “presupuesto ciudadano”)