Aumentar el salario mínimo no impacta en desempleo ni inflación: especialistas internacionales

Aumentar el salario mínimo no impacta en desempleo ni inflación: especialistas internacionales

Boletín de prensa No. 16/16

  • En México, en los últimos años, el salario mínimo perdió el 75% de su valor adquisitivo
  • En países emergentes, como México, un incremento al salario mínimo sería alentador para la propia economía. No hay evidencia de efectos negativos en aumentos razonables del salario mínimo y ningún país tienen niveles tan bajos como los mexicanos
  • La política social no puede compensar los bajos salarios generados por el insuficiente salario mínimo
  • La disparidad salarial con los EEUU con quien compartimos frontera y principal socio comercial es abismal: allá el salario mínimo federal es de $9.50 dólares por hora, aquí de menos de $4 dólares por día

Ciudad de México a 27 de septiembre de 2016.- El día de hoy, especialistas tanto nacionales como internacionales, se dieron cita en la Conferencia Internacional “Estado del Arte del Salario Mínimo” para analizar y activar el debate, con el fin de lograr un salario mínimo suficiente para vivir.   El mensaje inaugural fue ofrecido por Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza; Helena Hofbauer, directora Regional de la Fundación Ford para México y Centroamérica; Jorge Ulises Carmona, titular de la 6ª Visitaduria  de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), José Woldenberg, miembro del Instituto de Estudios para la Transición Demográfica (IETD) y Hugo Beteta, director general de la sede subregional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

México es la economía número 12 del mundo, sin embargo, el 53% de la población no tiene ingresos suficientes para cubrir las necesidades básicas garantizadas en la Constitución como derechos humanos -alimentación, vivienda adecuada, educación, salud, acceso a agua potable y saneamiento. El salario mínimo ha perdido su valor adquisitivo en un 75%, de acuerdo a datos de CEPAL, no hay política social que pueda compensar esta caída. Lo que está fallando no es la política social, sino esta decisión de mantener el salario mínimo incluso por debajo de la línea de pobreza, afirmaron.

Ante los pretextos infundados de autoridades para mantener el salario mínimo en la situación de precariedad en que se encuentra en México, expertos internacionales como los investigadores más prestigiados en el tema a nivel mundial, Dale Belman y Paul J. Wolfson, autores del libro ¿Qué produce el salario mínimo?, un metanálisis (estudio de estudios) en torno a más de 200 publicaciones académicas que ofrecen 739 casos, explicaron que no hay un impacto negativo entre el desempleo y el aumento al salario mínimo, por lo que sin temor de gobiernos y empresarios, podría incrementar hasta convertirse en un salario suficiente, que dé bienestar y calidad de vida a la población.

Esta conclusión fue compartida por David Rolf -presidente de la Unión Internacional de Empleados de Servicio 775 (SEIU por sus siglas en inglés)-, y por Annette Bernhardt -del Instituto de Investigación sobre Trabajo y Empleo de Berkeley-, quienes concuerdan en que el aumento de salarios mínimos que se ha realizado recientemente en varias ciudades de EEUU no ha afectado los niveles de empleo o la condición económica de las empresas. Al contrario, los incrementos han beneficiado un gran número de trabajadores, sin afectar al empleo y con impactos positivos para mejorar el consumo en las ciudades donde se aplica dicho incremento, al tiempo que los costos para la industria no son altos.

El salario mínimo en EUA a nivel federal es de $9.75 (dólares) por hora, mientras que en nuestro país no llega a $4 dólares por día.  Los incrementos en ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Seattle están colocando el salario mínimo en $15 dólares por hora o más. Y algunos de los participantes participan en la campaña para que se adopte esta cantidad como salario mínimo federal. Enrique Cárdenas, Director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), comentó que existen muchas aristas sobre el aumento al salario mínimo: la transición democrática, justicia y desigualdad del país, pero lo que está sucediendo es que se está perpetuando la pobreza. Son las mismas personas las que padecen desde hace década este problema, por lo que es necesario romper el vínculo de una generación a otra y poder avanzar en la movilidad social. 

Siete de cada diez persona siguen en el mismo nivel de pobreza después de toda una generación. El salario mínimo está debajo del nivel de equilibrio, en México es mucho menor que la media de los salarios, como es el caso del salario mínimo que se paga en otros países, destacó. De esta primera jornada de la Conferencia Internacional “Estado del Arte del Salario Mínimo”, en la que se integró la participación y experiencias de especialistas, académicos, investigadores y representantes sindicales a nivel internacional, se desprenden las siguientes conclusiones: Es necesario redefinir el modelo económico en México y que el salario se entienda como un derecho humano y no sólo bajo un criterio técnico. El pleno ejercicio de los derechos humanos requiere de un salario mínimo digno.     En México, estamos lejos de haber logrado estándares ideales en el tema y disminuir esta desigualdad ayudará al crecimiento del país. El salario mínimo debe ser visto como parte de un conjunto de herramientas de política que, cuando se utilizan correctamente, tiene el potencial de mejorar las condiciones de vida de las personas en situación de mayor vulnerabilidad. Evidencia sólida y rigurosa muestra que un incremento razonable en los salarios mínimos no tiene efectos negativos y por el contrario puede representar una mejora en la economía: mayor gasto, más demanda, un aumento en la parte inferior de la distribución de los ingresos y, por lo tanto, la reducción de la desigualdad salarial.

Este miércoles continuará la Conferencia Internacional, ahora, con un enfoque hacia México: Retos y perspectivas. Durante el día se contará con la presencia de gobernadores electos como Javier Corral de Chihuahua y Marco Mena de Tlaxcala; el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera; y el Presidente Municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez. Así como Luis Foncerrada, Director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, Gerardo Esquivel, del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República; Salomón Chertorivski, Secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México; Hugo Beteta, de la CEPAL; y Ricardo Becerra, del IETD, entre otros. Documento PDF