Urge fijar el salario mínimo con responsabilidad

Urge fijar el salario mínimo con responsabilidad

En los días pasados han sido abundantes las declaraciones de políticos, legisladores en su mayoría, expresando la disposición de sus partidos a recomendar el aumento del salario mínimo en diciembre con vigencia en 2019, sumándose así al anuncio hecho por el nuevo gobierno de elevar el minisalario para ajustarlo al costo de la canasta básica.

Antes de celebrar la feliz coincidencia es importante considerar algunos aspectos que van más allá del incremento al salario mínimo y reconocer que la recuperación gradual del salario tiene varios propósitos además de reponer el poder adquisitivo de los trabajadores.

Acción Ciudadana y el Instituto de Estudios para la Transición Democrática dimos a conocer el miércoles 26 nuestra posición, considerando muy positiva la disposición política del momento en favor de llevar el salario mínimo a más de 100 pesos.

También reiteramos que la exigencia no se agota con el incremento al mínimo porque lo necesario es lograr la recuperación gradual del poder adquisitivo del salario y la institucionalización de un mecanismo que fije el salario mínimo con criterios basados en el artículo 123 constitucional para darle a los trabajadores un ingreso suficiente para la alimentación, educación, salud y cultura de su familia.

Nos preocupa que el debate ahora esté centrado exclusivamente en el monto del aumento con propuestas que van desde los 102 a los 256, pesos pasando por el exhorto del senado de elevarlo a 176 pesos con 72 centavos.

Frente a la Pobreza y el IETD hacemos un llamado a los legisladores y dirigentes de los partidos para actuar con responsabilidad frente a la impostergable tarea de superar la pobreza y la desigualdad que requiere acciones concertadas, prudentes, en compás con la evolución de otras variables económicas.

Reiteramos la crítica al actual gobierno que se ha negado a aumentar el salario mínimo argumentando que se desbocaría la inflación y ahora su partido adopta una posición irresponsable, lo que parece ser un intento de boicotear el proceso y trabarlo.

Nuestra demanda original consta de varios puntos que aún no se están considerando:

Incrementar el salario mínimo por encima del costo de la línea de bienestar lo más pronto posible.
Institucionalizar un mecanismo de fijación del salario mínimo, atendiendo el mandato del artículo 123 constitucional, para establecer un salario suficiente y asegurar la alimentación, educación, salud y entretenimiento de la familia, no solo del trabajador.
Reemplazar la onerosa e inútil Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) por una comisión honoraria que cada año se reúna para fijar el salario mínimo con criterio constitucional y con base en los datos de INEGI y Banxico. Esta comisión puede estar integrada, además de Coneval, INEGI y Banxico, por representantes de los trabajadores, de los empresarios y de la sociedad civil organizada.
La nueva Comisión deberá presentar en un plazo corto un plan que permita la recuperación gradual del poder adquisitivo del salario de los trabajadores.

La posibilidad de recuperar el poder adquisitivo para las mayorías está en puerta, esa posibilidad alimenta la opción de incrementar el crecimiento del mercado interno con recursos propios, aunque no suficientes para la demanda de recursos que tiene el país. El proceso para lograr estas metas debe ser cuidado y respaldado por un programa gradual.

Audiencia en la CIDHH

Además, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y el Instituto de Estudios para la Transición Democrática (IETD) informamos que hemos solicitado formalmente que se realice una audiencia temática de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre el salario mínimo en México, porque el monto fijado por el Estado mexicano representa una violación de derechos humanos.

Esta solicitud está respaldada por organizaciones sociales, académicas y personalidades públicas.

Presentamos esta solicitud de audiencia de carácter general para el próximo periodo de sesiones de la CIDH (170), a desarrollarse entre el 3 y el 7 de diciembre de 2018, en la ciudad de Washington, D. C.

Esta solicitud de audiencia, se realiza en paralelo y se suma a la queja presentada en febrero de este año cuando acudimos ante la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos para reclamar el derecho de una trabajadora mexicana a un salario suficiente. Entonces denunciamos la violación que el Estado mexicano hace de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y otros derechos al fijar el monto del salario mínimo, por debajo de la línea de bienestar. Esta queja está aún en proceso de trámite en la CIDH.

La posibilidad de equiparar el salario mínimo al costo de la canasta básica está muy cerca, la batalla siguiente es contar con un mecanismo que permita la recuperación gradual del salario, de manera responsable y con base en el criterio de nuestra Constitución.

En eso debemos enfocarnos, sin atender provocaciones, ni escándalos de quienes se opusieron hasta ahora al ajuste en beneficio de quienes menos ganan. Y que aún hoy, podrían –en un acto de justicia- incrementar el salario mínimo para que quede por arriba del costo de la canasta básica para una persona, la que se calcula costará en diciembre próximo muy cerca de los 100 pesos.