Se reagrupan operadores políticos en Sedesol

Se reagrupan operadores políticos en Sedesol

Desde la sociedad civil hemos reiterado nuestro compromiso de vigilar en tiempos de campañas electorales el uso indebido de recursos presupuestales, etiquetados para programas sociales, con propósitos de proselitismo partidista. Nuestra intención es evitar delitos que atentan contra las acciones para abatir la pobreza que afecta -desde hace 25 años- a la mitad de los mexicanos.

Hemos afirmado siempre que esa práctica es, por desgracia para quien vive en pobreza y para la democracia del país, generalizada en los partidos políticos y por la inmensa mayoría de los candidatos a cargos de representación popular.

El uso electoral de programas sociales es inútil para superar la pobreza y es un atentado al desarrollo comunitario, a la participación política, a los derechos y libertades de las personas que viven en pobreza.

Nuestra preocupación ahora se deriva de un conjunto de acciones recientes que revelan -al menos- intenciones de recurrir a esas prácticas clientelares que convierten a la pobreza en un paraíso electoral de los partidos políticos.

Oportunamente expresamos la preocupación que provocó el nombramiento de Luis Enrique Miranda como delegado general del PRI en el Estado de Chiapas, entidad donde hay más personas en condición de pobreza que electores. Coneval reporta 4 millones 259 mil 500 habitantes que reciben un ingreso inferior a la línea de bienestar, es decir no les alcanza ni para comprar una canasta básica y el padrón electoral registra 3 millones 459 mil 776 de electores.

Un secretario de Desarrollo Social tiene información privilegiada: acceso ilimitado a datos estratégicos que le permiten conocer la dispersión de los presupuestos autorizados a cada programa, sus operadores, las localidades en las que viven las personas en pobreza, cómo se llaman, qué edad tienen, cuál es su grado de escolaridad, cuál es su ingreso, qué carencias tiene cada hogar y qué beneficios reciben de los programas sociales, entre otros. Poner esta información al servicio de un partido político es cuestionable.

Esa información ha sido usada en el pasado para coaccionar a millones de ciudadanos para votar por un determinado partido o candidato, asistir a eventos proselitistas, abstenerse de votar, votar en contra de determinado candidato, bajo la amenaza de suspenderles sus apoyos o la oferta de incorporarlos como beneficiarios.

En este contexto, y frente a las elecciones de 2018, es notable la operación para colocar a personas clave en los puestos clave desde la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno federal que tienen acceso a información privilegiada y cuya experiencia radica en la operación político electoral y no en el diseño e implementación de políticas sociales eficaces.

Al ser designado como delegado del PRI en Chiapas, Luis Miranda fue reemplazado en Sedesol por Eviel Pérez Magaña, senador con licencia por Oaxaca, el 10 de enero pasado. Magaña llegó 8 meses antes a la subsecretaría del ramo, en abril de 2016. El historial profesional de ambos relata vidas dedicadas a la política electoral sin registro de acciones vinculadas al desarrollo social.

Presidente Municipal y dos veces diputado federal, Pérez Magaña había sido secretario de Obras Públicas y presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI en Oaxaca, donde fue precandidato a gobernador, pero perdió la carrera ante Alejandro Murat.

Al revisar los comunicados de prensa de Sedesol, es claro que Pérez Magaña ha ocupado su agenda en giras por las entidades de la república promoviendo nuevas afiliaciones a programas sociales, alentando a vocales y promotoras de los programas que operan.

Recientemente reacomodó su equipo, al cual incorporó a algunos de sus operadores en el PRI de Oaxaca y del Estado de México.

En Tlalnepantla, estado de México a dos días de su toma de posesión, Pérez Magaña visitó lecherías de Liconsa, acompañado del director de esa paraestatal Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva. El comunicado de prensa de Sedesol deja constancia de la actuación del nuevo secretario:

“El día de hoy venía yo platicando con Héctor Pablo y a solicitud de la presidenta, de la delegada, pues nos pidieron que pudiéramos incrementar sólo en este punto de distribución el número de afiliaciones. Pues ya convencimos a Héctor Pablo, vamos a poder llegar a cerca de 250 más afiliaciones y le vamos a pedir a nuestro responsable de Liconsa aquí, en Tlalnepantla, que desde el día de hoy podamos dejar permanentemente a nuestros compañeros para poder empezar a generar mayor número de afiliaciones y que puedan entrar 300 beneficiarios más”. 

Ello contraviene las Reglas de Operación de Liconsa, donde se establecen criterios y procedimientos específicos que deben seguirse para incorporar a nuevos beneficiarios a partir de una programación y justificación con base a las necesidades de la población objetivo.

Días después, el director de Liconsa renunció a su puesto el 16 de febrero para buscar una candidatura a un cargo de representación popular en Oaxaca.

En el texto de su renuncia detalló que “la leche fortificada Liconsa se vende a un peso el litro, de los cuales, en 203 ubicados en Oaxaca, la leche es gratis”. De hecho, en la administración Peña Nieto, Oaxaca es la entidad donde más lecherías se inauguraron, 323.

El 14 de febrero, Sedesol dio a conocer nombramientos hechos por el nuevo secretario. Eviel Pérez Magaña convocó a personajes que no cuentan con especialización y resultados en políticas públicas para la superación de la pobreza sino en la operación política.

Arturo Osornio Sánchez, maestro normalista con largo historial político en el Estado de México, en la zona de Atlacomulco, fue designado subsecretario de Desarrollo Social y Humano. Fue presidente municipal, diputado local y federal, así como secretario de agricultura y de desarrollo social en el gobierno mexiquense, y subsecretario de ambas carteras en el gobierno federal. En 2011 fue delegado del PRI en el estado de Oaxaca, cuando Eviel era el presidente del PRI en ese estado.

Antonio Amaro Cancino, designado Coordinador de Delegaciones ha sido director del Instituto de la Juventud Oaxaqueña, delegado federal de la Procuraduría Agraria en el estado de Oaxaca, presidente de la Asociación Estatal de Presidentes Municipales, presidente municipal de Acatlán de Pérez Figueroa, Oaxaca y diputado local de 2007 a 2010 y federal de 2015 a 2018. En 2011 fue Coordinador estatal de Delegados del PRI en Oaxaca.

Jaime Aranda Castillo fue designado Abogado General, es decir responsable de las tareas de transparencia de la secretaría. Aranda ha acompañado a Pérez Magaña en casi toda su trayectoria político electoral, desde que fue alcalde de Tuxtepec en un proceso decidido por el tribunal electoral local calificado por los medios como irregular y violento.

Vicente Agustín Mercado Zuñiga, designado Oficial Mayor de la Sedesol, laboró en la Secretaría de Administración y Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional del PRI entre 2002 y 2007, periodo en el que se sucedieron Roberto Madrazo Pintado y Mariano Palacios Alcocer en la presidencia del partido.

Son estos personajes quienes encabezan anuncios como la “inversión histórica en la ciudad de México y Puebla por 20 mil millones de pesos o por 18 mil millones de pesos en el estado de México recursos que convenientemente se anuncian y se ejercerán en el contexto electoral bajo la supervisión de funcionarios expertos en tareas partidistas.

Ante esto, es indispensable que ciudadanos y autoridades vigilen y monitoreen el uso electoral de los programas sociales, e incluso acudan ante las instancias legales locales e internacionales que lo ameriten, para denunciar los casos de uso indebido de recursos de los programas sociales para propósitos de proselitismo electoral contenidos en la normatividad vigente. Sin duda la política social debe recuperar su objetivo superar la pobreza y reducir la desigualdad.