Lo primero: que haya salud

Lo primero: que haya salud

02-09-15

Triste realidad para el sistema público de salud quedar relegado del discurso y prioridades del Presidente. Situación grave además porque pareciera una claudicación ante los grandes retos del sistema de salud.

Dice con razón la sabiduría popular que lo primero es que haya salud y lo demás ya se verá. Sin embargo no parece ser así para la campaña de publicidad previa al III Informe de Gobierno. La salud casi ha desaparecido del mapa, y su única mención se refiere a la construcción o modernización de 500 unidades de salud. Triste realidad para el sistema público de salud quedar relegado del discurso y prioridades del Presidente. Situación grave además porque pareciera una claudicación ante los grandes retos del sistema de salud. Y más grave porque se abandonan objetivos del plan de gobierno y un mandato expreso de la Ley General de Salud para lograr cobertura universal en 2010. El informe debe presentar el “estado que guarda la Nación”. Para ello, se requiere un punto de referencia. Normativa y lógicamente la referencia obligada es el Plan Nacional de Desarrollo (PND). Ahí se establecen los objetivos, las estrategias y las líneas de acción en torno a 5 grandes metas establecidas en el PND 2013-2018. Estas 5 grandes metas han sido las referencias permanentes del discurso gubernamental. La campaña de publicidad del 3er Informe las retoma:

  1. México en Paz
  2. México Incluyente
  3. México con Educación de calidad
  4. México Próspero
  5. México con responsabilidad global

Sistema de salud México En el apartado dedicado a México incluyente hay 5 objetivos, el tercero de ellos es “Asegurar el acceso a los servicios de salud”. La primera estrategia para lograr ese objetivo es “Avanzar en la construcción de un sistema de salud universal”, la cuarta estrategia es “Garantizar el acceso efectivo a servicios de salud de calidad”.

 

Es por lo tanto grave y sintomático que no haya menciones claras a este tipo de objetivo y estrategias en la publicidad previa al 3er Informe de Gobierno.[1] Y es sintomático de las prioridades que el logro se relacione con construcción o la ambigua “modernización” de unidades de salud. Aun cuando es importante, es sólo un aspecto y no por fuerza el prioritario para lograr cobertura universal. La carencia por acceso a servicios de salud es la que más mejoró entre 2012 y 2014, al pasar del 21.5% al 18.2%, lo que implica una reducción de 3.5 millones de personas con esa carencia. Ahora que se buscan buenas noticias, aquí hay una. Sin embargo, es una noticia que también es negativa, porque aún estamos lejos de lograr el objetivo de garantizar el acceso a servicios de salud para todos en un sistema de salud universal como dice el PND. Y es grave, porque se sigue incumpliendo el mandato de la Ley General de Salud que estableció ese objetivo a ser alcanzado hace 5 años. Lograr la cobertura universal de salud no es un objetivo optativo. Garantizar el acceso efectivo a los servicios públicos de salud es indispensable para que esa cobertura sea real y no sólo “de papel”. La afiliación –que es lo que mide CONEVAL en la medición de la pobreza- es totalmente insuficiente. Por ello, la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea un conjunto de propuestas para exigir el acceso efectivo a la salud para toda la población:

  1. Que la Secretaría de Salud (SSA) establezca un plan multianual para lograr la cobertura de salud para toda la población a más tardar en 2018.
  2. Que se transparente el flujo y ejercicio de los recursos destinados a la salud, en especial los que se transfieren a los servicios estatales de salud, a fin de poder trazar su ejercicio hasta el punto final de entrega del servicio: la unidad de salud.
  3. Que se evalúe y mida el acceso efectivo a la salud, mediante un sistema de indicadores desglosado hasta el nivel unidad de salud y evaluaciones rigurosas que indaguen sobre el conjunto de los afiliados al “Seguro Popular” y no solo a los egresados del servicio.
  4. Que se cree una auténtica contraloría social, con autonomía, y que tenga facultades como mecanismo de exigibilidad de los servicios, vigilancia sobre los recursos y supervisión de las mediciones y evaluaciones (“ciudadanizar el Aval Ciudadano”)
  5. Que la SSA establezca un plan multianual con hitos, metas e indicadores, para avanzar en un sistema universal, integrado, con “portabilidad” y con tratamientos homologados, y un financiamiento sostenible.

Sistema nacional de salud Estas propuestas –especialmente las primeras 4- pueden ser incluidas en el Decreto del Presupuesto 2016 para hacerse realidad de inmediato. Salvo la primera no implican aumento de recursos y por el contrario, permiten ahorros y efectividad del gasto. La cobertura universal se puede lograr gradualmente y se puede financiar si se recortan ramos y programas opacos y sin efectividad, como por ejemplo los “fondos regionales” del Ramo 23 que es fuente de “moches” y dispendio. Estas propuestas forman parte del “paquete” de exigencias de la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza para lograr cambios ya para hacer frente a la pobreza y la desigualdad. Las 15 propuestas se pueden consultar aquí. El primer paso para avanzar en estos objetivos es sumarse y exigir, para hacerlo hay que registrarse aquí. Para impulsar estas exigencias además estamos invitando a grupos ciudadanos a participar en la Campaña “Cero Listas de Espera” y en el ejercicio de observación ciudadana por el acceso efectivo a la salud. Consiste en realizar una medición independiente de varios indicadores básicos de acceso efectivo, usando una metodología internacionalmente probada con “Tarjetas de medición ciudadana” (Citizen Scorecards). Todavía es tiempo de participar. Se requieren voluntarios dispuestos a aplicar las tarjetas (cuestionario) en las unidades públicas de salud.Aquí está toda la información. Te invitamos a participar.