Es el momento de construir el país que queremos

Es el momento de construir el país que queremos

El pasado 19 de septiembre la tierra nos sacudió de una manera brutal. El sismo de magnitud 7.1 que cimbró a todo un país no sólo trastocó la vida de cientos de miles de personas, dejando tras de sí colonias, poblados y regiones enteras devastadas, sino que también removió en lo más profundo nuestra vida y nuestra realidad.

Hoy sabemos que el del 19 de septiembre no fue un sismo cualquiera. Este movimiento desde las entrañas mismas de la tierra nos colocó en tan sólo un instante frente a la fragilidad de la vida. Pero también hizo surgir lo mejor de nosotros. Ante la tragedia, aparecieron la solidaridad, la empatía, el compromiso y la generosidad de millones de personas que, sin dudarlo, se activaron para hacer frente a la adversidad.

En el momento de mayor apremio para salvar vidas, para ayudar a quienes más lo necesitaban, para ofrecer alimento, ropa y cama a quienes lo requerían, una sociedad activa y comprometida respondió. También acudieron al llamado instituciones como la Marina y el Ejercito y todos juntos, codo a codo, trabajaron como uno en la emergencia.

A poco más de diez días del terremoto del #19s México se está poniendo de pie. Debemos agotar los recursos de búsqueda de sobrevivientes y recuperación de cuerpos de las personas fallecidas, antes de cualquier demolición o remoción de ruinas. Debemos también comenzar a ver hacia el proceso de reconstrucción. Pero la reconstrucción no es sólo de casas y edificios. Hoy tenemos la oportunidad de repensar y construir el país que queremos.

En medio de la tragedia pudimos ver por un instante la clase de personas y el país que podemos ser. Ese México posible puede surgir de la mayor muestra de energía colectiva que hayamos visto en mucho tiempo. Todo un despliegue de compromiso, talento y creatividad que nos permita reconstruir no el México de antes del sismo, sino un cualitativamente nuevo.

Después del 19 de septiembre de 2017 no podemos ser los mismos de antes, como si nada hubiera pasado, como si nada hubiésemos aprendido. De aquí en adelante la pregunta que debe orientar el camino es: ¿qué país es el que queremos?

¿Queremos un México comprometido, solidario y participativo?

¿Un país que le hace frente a las adversidades para decir: ¡aquí estamos!?

¿Queremos que el país que hemos visto y vivido en estos días se convierta en nuestra realidad cotidiana, en nuestra nueva normalidad?

¿Queremos un país donde predomine el cuatismo y la falta de respeto a la ley o uno donde las oportunidades estén garantizadas para todos, sin privilegios ni corrupción?

¿Queremos un país donde no se respeten los derechos o uno donde el ejercicio de los derechos esté garantizado para todos?

¿O queremos seguir viviendo en el mismo México de antes del sismo del #19s?

Este proceso sólo puede hacerse desde la sociedad civil. Es preciso hacer de nuestro país un país de la sociedad civil. A partir de 2017 las cosas van a cambiar. Ya están cambiando. Bastará dar el primer paso para que sea posible comenzar a construir el país que podemos llegar a ser. Un proceso refundacional encabezado desde la sociedad civil.

Poder pensar en el futuro de una manera que hasta hoy no era posible, es un primer paso hacia una vida mejor. Esa es precisamente la oportunidad que nos ofrece el #19s. Este capítulo entrará en la historia como prueba de la capacidad ciudadana para incidir en la solución de los problemas públicos.

Después de la tragedia, lo peor que podría pasar es que no pase nada. Para todos los mexicanos que tenemos el afán de ver un país distinto, lo que ha pasado en torno al #19s marca un hito que representa todo lo que podemos lograr. Los altos niveles de participación ciudadana en estos días nos invitan a pensar que otro país es posible.

Entonces, ¿cuál será la narrativa de la reconstrucción? ¿Administrar el desastre? ¿O una verdadera refundación?

Y tú, ¿qué país quieres?