¿Cambiará la política social?

¿Cambiará la política social?

11-09-16 El cambio en la Secretaría de Desarrollo Social abre la pregunta sobre su posible cambio de rumbo. La llegada de Luis Enrique Miranda, con un alto perfil político, genera además la sospecha del potencial sesgo electoral que puedan adquirir las acciones en esa secretaría.

Desde la sociedad civil nos corresponde fortalecer la vigilancia para evitar que los escenarios que predicen una regresión no se cumplan. Pero lo más importante es: ¿cuál es la agenda?, ¿qué pendientes y prioridades corresponden al nuevo secretario? Se resumen en tres grandes objetivos: 1. Articular acciones económicas para la mejora de los ingresos. 2. Priorizar acciones sociales que impacten el ejercicio de derechos sociales. 3. Avanzar en la institucionalidad para constituir una auténtica autoridad de lo social.

* * * El primer gran reto frente a la pobreza son los bajos ingresos. Hasta ahora, el alcance de la "vinculación productiva" que se supone es la novedad de Prospera tiene un alcance mínimo. La Sedesol puede rescatar el sentido original del Instituto Nacional de Economía Social y promover acciones efectivas para el fortalecimiento de las asociaciones de productores pobres. La tarea es fomentar el "cooperativismo" acorde a la realidad actual. Para ello, se requiere una visión nueva que supere la práctica de asignar subsidios clientelares. Convendría que el nuevo secretario conozca la experiencia europea y canadiense (por ejemplo Mondragón y Desjardins).

En el reto de mejorar los ingresos a gran escala, la expectativa del cambio en Sedesol recae en el movimiento del secretario Meade a Hacienda. Esa secretaría debe romper las cadenas que colocan al salario mínimo por debajo de la línea de pobreza. * * * El segundo gran reto es reducir la dispersión de programas para construir un sistema integrado de protección social que garantice derechos sociales y que logre mayores impactos sobre desigualdad y carencias. En esta tarea, las capacidades y experiencia política del nuevo secretario pueden ser de gran utilidad. Se trata de articular esfuerzos desde diversas secretarías y con gobiernos locales para establecer una auténtica "red de protección social". El primer paso es abandonar la obsesión por modificar las respuestas en las encuestas del INEGI.

La operación política para impactar la próxima medición de la pobreza ya está en curso. No hay mucho más que hacer. Ahora, el reto es garantizar derechos y priorizar acciones efectivas de alto impacto que fortalezcan el capital humano para romper la herencia de la pobreza. La prioridad al Desarrollo Infantil Temprano fue asumida por el Presidente en la más reciente reunión del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA). Están dadas todas las condiciones para que millones de menores de los hogares más pobres tengan la atención necesaria para lograr el crecimiento, el desarrollo cognitivo y emocional que puede hacerles la diferencia en su vida adulta. Basta empezar por articular estas acciones en el "paquete" de corresponsabilidades y servicios de Prospera. La prioridad en el rezago educativo está en la educación media superior. Cada año, casi 600 mil jóvenes salen del sistema y quedan en rezago, sin opciones para su inserción laboral.

Enfrentar el rezago educativo no puede sólo consistir en dar certificados de primaria a adultos de más de 70 años de edad o en acreditar a las estancias infantiles como preescolares. Los jóvenes fuera de la escuela y sin opciones son la prioridad número 1 para enfrentar rezago educativo. Se requiere generar opciones educativas adecuadas, con enfoque de empleabilidad para estos jóvenes. Y, sobre todo, urge resolver la situación de más de 700 mil familias que no reciben becas de Prospera. En su gran mayoría, viven en ciudades y localidades donde ya opera el programa desde hace años. No existe razón para que esas familias sean discriminadas y tengan un esquema diferente. Es una tarea urgente. * * * El tercer reto es avanzar en la institucionalización. Garantizar reglas claras, con mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.

Es la única manera de enfrentar las sospechas. La prioridad es el padrón único de beneficiarios que funcione como sistema de focalización para el ingreso a los programas. Sería la puerta de entrada a todos los programas, como sucede en el resto de los países. Y no sólo una integración a posteriori de bases de datos de cada programa, como sucede aquí. También es urgente una auténtica adhesión a los principios de gobierno abierto y abrir la información de los programas en datos abiertos. Hoy la información en "datos abiertos" es casi inservible. Desde la sociedad civil, como Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, exigiremos y apoyaremos que esta agenda avance. El autor es coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.